Restauración retro
Tutorial y proceso técnico aportado por Jordi Espín
En esta entrada repasamos una reparación especialmente curiosa de un Sony HB-F700F, uno de esos equipos MSX2 que impresionan tanto por su diseño como por la calidad de construcción. El problema inicial parecía claro: el ordenador no arrancaba. Sin embargo, detrás de esa avería se escondía un fallo menos evidente en el transformador, además de un teclado que necesitaba una restauración a fondo.
El protagonista de esta historia es un Sony HB-F700F propiedad del amigo Xavi Blach. A simple vista, el equipo presentaba buen aspecto general, aunque con el desgaste lógico del tiempo. Lo interesante vino al abrirlo y empezar a seguir el recorrido de la alimentación: el fusible principal de entrada estaba correcto, así que la avería había que buscarla más adentro.
Resumen de la avería: el fusible de entrada estaba bien, pero el transformador no entregaba la salida de 5V. La causa real estaba oculta dentro del propio bobinado.
Vista general del equipo
Antes de meterse en faena conviene documentar bien el estado inicial del ordenador. Esto no solo ayuda a montar todo después, también deja constancia del antes y el después, algo que siempre da gusto ver en una restauración retro.


Diagnóstico inicial: el ordenador no se ponía en marcha
Al abrir el equipo, la inspección visual permitió localizar rápidamente la zona crítica: la fuente de alimentación. Aunque el fusible principal estaba correcto, el transformador no entregaba la tensión esperada en la línea de 5V. Eso descartaba un fallo superficial y obligaba a profundizar un poco más.


Desmontaje del transformador y descubrimiento del truco oculto
Lo normal en una situación así sería plantearse sustituir el transformador, pero aquí entraba en juego el conocimiento técnico y la experiencia. En vez de dar la pieza por perdida, se desmontó para revisar su interior. Tras retirar la carcasa y las chapas protectoras, se fue desmontando capa a capa con mucho cuidado hasta dejar visibles las conexiones del bobinado.
- 1. Extracción del transformador Se desmontó la pieza del chasis para trabajar con seguridad y poder inspeccionarla por todos sus lados.
- 2. Retirada de chapas y protecciones Primero se retiró la lámina de cobre protectora y después las capas de papel y celofán que cubrían el bobinado.
- 3. Identificación de devanados El primario quedaba en los cables blanco y morado, mientras que en el secundario aparecían los rojos para la línea de +5V y los azules con toma central negra para las líneas de +12V y -12V.



El fusible térmico oculto dentro del bobinado
Aquí estaba el auténtico truco de la reparación. Dentro del propio transformador había un fusible oculto entre dos puntos del devanado. Ese componente había abierto el circuito, dejando sin servicio la salida de 5V. Es una de esas averías que pueden pasar desapercibidas si uno solo mide por fuera o se limita a cambiar piezas sin analizar la causa.
La solución consistió en colocar un nuevo fusible de forma externa y lo más delgada posible, para que después fuera posible volver a cerrar el conjunto sin interferencias con las chapas metálicas protectoras.


Detalle importante: en este caso se utilizó el filamento de un fusible estándar de vidrio de 1,5 A, aislándolo con un pequeño tubo de goma para integrarlo sin que estorbara al volver a cerrar la pieza.
La segunda sorpresa: el teclado estaba en peor estado de lo esperado
Una vez solucionado el problema de alimentación, apareció un segundo frente de trabajo: el teclado no funcionaba correctamente. Al desmontarlo se pudo ver que el óxido había hecho bastante daño en la base metálica y en buena parte del conjunto.
Lo que parecía una simple limpieza acabó convirtiéndose en una restauración completa: lijado, eliminación del óxido, repintado de la base, limpieza de contactos y limpieza individual de teclas tanto por dentro como por fuera.



Resultado final
Después de varias horas de trabajo, el Sony HB-F700F quedó funcionando al 100%. Es una de esas reparaciones especialmente agradecidas, porque combina diagnóstico electrónico, paciencia en el desmontaje y una restauración estética que devuelve vida a una máquina histórica.
Además, este caso deja una lección muy interesante para cualquier aficionado a la retroinformática: a veces una avería aparentemente grave puede esconder un fallo relativamente pequeño, pero solo se descubre si se conoce bien el diseño interno del equipo y se trabaja con método.
Crédito del contenido técnico y de la reparación: Jordi Espín.
Equipo reparado: Sony HB-F700F MSX2.
Propietario del ordenador: Xavi Blach.
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Disfruto de la retro informática y de los deportes al aire libre
